Esta es mi historia con las bicicletas en Alemania. Curiosamente, en las dos familias alemanas que tuve siempre se me tuvo una bicicleta preparada para mi. Con finales bastante desastrosos, peligrosos y humillantes lo que en realidad ha hecho que al final le coja un poco de
tirria a este modo de transporte.
La ira de una au pair VII...o como acabar haciendo algo que no quieres.Como ya he dicho arriba, esta historia se divide en
dos partes, concretamente en mis dos experiencias como au pair en Alemania, una vez en
Scheessel (entre Bremen y Hamburgo) y otra vez en
Colonia. Obviamente la primera experiencia determinó la segunda posterior.Una cosa que tenéis que saber es que en Alemania,
se usa la bicicleta para todo. Da igual que truene, nieve o granice, los alemanes siempre irán en bicicleta con tal de ahorrarse unos duros (porque seamos sinceros, en Alemania el transporte público como el tren regional
-DB- o la UBahn -
metro- son terriblemente caros) y seguramente, con tal de no comerse los largos atascos (la mayoría en lugar de ir con el tren regional de una cuidad a otra prefieren ir en coche compartiendo a coche que sale mucho más rentable y rápido) que hay cada día. Sin embargo hay otra cosa que tenéis que saber y es que;
sus bicicletas son muy altas.Yo no es que sea una pitufa, mido 164cm que en nuestro país de origen es la media. También sabéis la mayoría que lo de las bicicletas no estaba muy de moda (al menos antes). De hecho, en Málaga hace muy poco que han habilitado por fin un camino para las bicicletas. También puede ser que yo aprendiera demasiado tarde en montar en bicicleta (ya era adulta, con eso lo digo todo).
Sea lo que sea, a mi montar en bicicleta no me gustaba, ni se me daba especialmente bien. Sin embargo, siempre fue parte de mi trabajo, al menos, en el primero.Durante mi primera experiencia en Alemania tenía que usar la bicicleta constantemente, sobretodo por falta de tiempo. Un mismo camino lo podía hacer en 5 minutos en bicicleta, mientras que a pie podía tardar casi media hora perfectamente. Aquel verano, yo trabajaba cada día 10 horas y en ese tiempo tenía que recoger a mi HK mediana de la guardería a las 12 del mediodía, volver a casa y comer, y después volver al mismo sitio donde se situaba la escuela primaria a recoger a mi HK mayor a eso de las 16h y regresar también. Huelga decir que en cada viaje me tenía que llevar a mi HK baby y después también a la mediana por la tarde.
Ya sabemos todos como son los peques, les dices durante 30 minutos que nos tenemos que ir y que se pongan los zapatos y ellos entienden que les has dejado ver otra película de Barbie que dura 2 horas. Y así discusiones interminables hasta el fin de los tiempos que hacían al final que casi siempre llegaras tarde a todos los lados.
Yo abría el garaje y sacaba mi monster-bici en la que apenas me podía montar y colgaba
el remolque. Si, amigos.
El remolque. Ese cochecito del diablo que va como un llavero gigante colgando de tu bici-monster y en la que tienes que llevar a tu HK baby (las otras dos siempre llevaban bicicletas) dentro, con casco y cinturón de seguridad incluido. Admito que la primera vez, casi me hago caca encima, porque
NUNCA había ido en bici con remolque (vamos que casi nunca había ido en bicicleta siquiera já). Y así iba cada día.

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Sin embargo, esta historia tiene un principio:
Al llegar a la nueva casa mi HD me propuso dar una vuelta por el pueblo, como no, en bicicleta. Él llevaba a mi HK baby en el remolque y yo iba con mi bicicleta. Aquello me iba a hacer ilusión, hasta que vi la bici. Con decir que, el sillín, al estar bajo del todo me llegaba casi por el ombligo. Cómo iba a poder montarme yo en eso? Obviamente mis HP habían pillado una bici para ellos, adaptada a sus necesidades y a su altura (la madre medía perfectamente 1,85. Así que imaginaos a mi jefe), solo me iba a quedar un verano y tener una bicicleta a mi altura no habría tenido sentido. Mi propio HD se dio cuenta de que aquello era DEMASIADO pero aún así hice un esfuerzo impresionante (si,porque a mi montar en bici pues me cuesta, leches). Y la verdad fue bastante ridículo; encima íbamos por la carretera (si, ahora me rio mientras cuento esto, pero en su día quise llorar y mucho). Tuve tres accidentes mortales; uno en concreto contra una valla que me cargué de un jardín pero tuve la suerte de que el propietario no estuvo en casa y no lo vio, asi que salimos corriendo. Y en otro literalmente me pasó al intentar subirme a la bicicleta. El vaquero (y las bragas) se me enganchó al sillín, ambas cosas se me bajaron (si, mi HD me vio el culo)y al no poder pedalear me volví a caer.
Fue bastante divertido, y tuve algún que otro moratón de guerra. Aún así me acostumbré y llevaba el remolque. Pero un día, de camino a la guardería a recoger a mi HK mediana granizó en el trayecto (y cuando aqui graniza quiero decir que "parecía que se aproximaba el fin del universo") y al llegar a una curva de la calle principal, di contra un bordillo y volqué, y el remolque conmigo. A mi HK baby no le pasó nada, solo se llevó un susto de infarto y se me puso a llorar la pobre todo el camino. Me sentí bastante mal, y de hecho mala au-pair (era mi primera experiencia) pero cuando se lo conté a mis HP me dijeron que no pasaba nada que a mi HD también le había pasado una vez y que con aquel tiempo que hacía era raro que no fuera peor.
En mi segunda experiencia, cuando fui a Colonia, lo dije bastante claro. Sabía montar en bicicleta pero no quería ir en bicicleta y menos llevar a un crio bajo mi responsabilidad. Además durante mi primera experiencia yo vivía en un pueblo, y ahí vivía en una gran cuidad, con muchas bicicletas y muchos coches. Y no, me negaba a coger la bicicleta y lo dije bien claro y les pareció bien en principio.
Sin embargo mi HM intentaba siempre obligarme por una cosa o por otra a coger la bicicleta. Yo no sé si era para comprobar si sabía o no montar en bicicleta o por qué. Pero siempre me decía que para qué iba a pie si podía ir más rápido en bicicleta. Incluso llegó a pedirme cosas con muy poco tiempo de antelación con tal de hacerme coger la bici (esto lo sé porque me decía "Siento avisarte con poco tiempo, pero no pasa nada, abajo ya tienes la bicicleta lista"). A finales de verano, mi HK baby comenzó a ir a la Tagesmutter. Sinceramente estaba en el quinto carajo y bien valía la pena coger la bicicleta para llegar ahí. Pero hacía mucho tiempo que no iba en bicicleta, a mi me quedaba una semana ahí antes de que viniera mi amiga Deborah a sustituirme y me negaba acostumbrarme a la nueva bicicleta con su respectivo sillín (que esta vez no era un remolque, era una sillita para bebés en la delantera de la bicicleta que nunca había usado) por mucho que ellos quisieran.
Ese día, el primer día que mi HK baby iba a la Tagesmutter, mi HM me dijo:
HM: Vamos a ir a la Tagesmutter. Coge la bicicleta y damos un paseo hasta ahí y te muestro a donde tienes que ir.
Me quise morder la lengua. Pero llevaba tantas semanas diciendome innecesariamente lo de la bicicleta que ya no podía más. Ellos sabían lo que me había pasado viviendo en Scheessel, pero quería pasar por encima de eso.
AU-PAIR: Me parece increíble que me intentes obligar, después de dos meses a montar en bicicleta sabiendo que no se me da bien, que no me gusta y que he tenido un accidente con una de mis HK anteriores. No sé cuál es la manía de intentar hacerme montar una bicicleta que nisiquiera puedo porque es demasiado grande para mi. Puedo ir andando, tengo tiempo y salgo on más tiempo de antelación y ya está.
Su cara fue muy épica. Entre "que fuerte que me plantes cara" y roja del avergonzamiento porque sabía que tenía razón.
Finalmente ella se llevó a mi HK baby en bicicleta porque ya no daba tiempo y a mi me dijo donde ir a recogerla. Fui obviamente a pie, cosa que mi HK baby agradecía porque así ella andaba más, se cansaba y luego se dormía antes para darlo todo en casa :D
Moraleja: Ponte tus límites. Sé realista. No digas que te encanta hacer algo, o que sabes hacer algo (hablar bien el idioma, cocinar, montar en bicicleta o lo que sea) si no es verdad. Si no te sientes segura con ese tema, no lo lleves adelante o aclara la realidad antes de ir. Y sobretodo, si insisten en un tema que has dejado claro que no piensas hacer. No lo hagas. Mantente en tus 13 hasta el final, que para eso lo has contado desde el principio.